martes, 13 de enero de 2026

 



OTRA PERSPECTIVA

“Cuando alguien con voz decide no callar”

Mariano Osorio y el Refugio Franciscano

POR Jose Rafael Moya Saavedra

En medio del ruido, la polarización y los expedientes cruzados, hay voces que deciden no mirar hacia otro lado. Una de ellas es la de Mariano Osorio.

Desde hace días, Mariano ha sido claro, directo y consistente: su respaldo al Refugio Franciscano y a los franciscanitos no es circunstancial ni oportunista, sino fruto de años de conocimiento, cercanía y testimonio.

“He sido testigo del esfuerzo titánico del Refugio Franciscano.”
“No se les puede arrebatar su hogar a los animales.”
“No abandonemos la misión: hoy nos necesitan más que nunca.”

No habla desde la especulación.
Habla desde la experiencia.
Habla desde la conciencia.

https://www.facebook.com/share/v/14R619brMw5/

https://youtu.be/eRLUVGj2III?si=NaNnRfe4esap1mk3

Lo que Mariano Osorio ha dicho — y por qué importa

Mariano no se ha limitado a una sola publicación. Ha sostenido una posición pública reiterada, que hoy se replica en videos, audios, entrevistas y mensajes reenviados de manera orgánica por miles de personas.

Ha dicho, con claridad:

  • Que los animales fueron arrancados de su hogar.
  • Que el Refugio Franciscano no es un sitio improvisado, sino un espacio construido con años de trabajo y amor.
  • Que lo ocurrido no puede explicarse solo como un “rescate”, sino que debe ser revisado con profundidad y justicia.
  • Que callar frente a esto también es una forma de abandono.

Más que opinión: una voz que moviliza

Cuando Mariano habla, no solo informa.
Convoca.

Por eso:

  • Ha difundido entrevistas y cápsulas explicando “la verdad” del refugio.
  • Ha alentado a escuchar, compartir y no dejar morir el tema.
  • Ha respaldado marchas, cadenas de amor con velas y llamados urgentes de ayuda.
  • Ha usado su plataforma para poner rostro y nombre al dolor de los animales.

No se trata de protagonismo. Se trata de responsabilidad pública.

Por qué su postura incomoda

Porque desarma el relato cómodo.
Porque introduce una pregunta incómoda:

¿Puede el Estado llamarle “rescate” a lo que para otros es despojo?
¿Puede ignorarse la historia, el cuidado y el vínculo construido durante años?
¿Puede pedirse silencio cuando hay vidas vulnerables de por medio?

Mariano no niega la ley.
Pero recuerda algo esencial: la legalidad sin humanidad también hace daño.

Un campo de batalla narrativo

Hoy el caso del Refugio Franciscano vive una disputa de sentidos:

  • De un lado, quienes hablan de operativos, autoridad y procedimientos.
  • Del otro, quienes hablan de hogar, vínculo, cuidado y justicia.

Mariano Osorio ha elegido pararse del lado de los que no tienen voz: los animales.

Y eso ha generado:

  • Adhesión ciudadana.
  • Reacción política.
  • Polarización.
  • Debate público real.

Amplificar esta voz no es radicalizar: es escuchar

Difundir lo que dice Mariano Osorio no es atacar a nadie. Es recordar que el bienestar animal no se resuelve solo con expedientes.

Que hay historias, afectos, años de trabajo y comunidades involucradas.

Por eso hoy:

  • Se comparten sus audios.
  • Se reenvián sus entrevistas.
  • Se cita su postura como referencia moral.
  • Se le reconoce como alguien que no se escondió cuando más se necesitaba hablar.

Mensaje final

En tiempos donde muchos prefieren el silencio cómodo, Mariano Osorio eligió la palabra incómoda.

Y cuando una voz con alcance decide ponerse del lado de los más vulnerables,
no se le apaga:
se le escucha,
se le comparte,
y se le amplifica.

 

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