OTRA PERSPECTIVA
“Cuando alguien con voz decide no callar”
Mariano Osorio y el Refugio Franciscano
POR Jose Rafael Moya Saavedra
En medio del ruido, la
polarización y los expedientes cruzados, hay voces que deciden no mirar
hacia otro lado. Una de ellas es la de Mariano Osorio.
Desde hace días, Mariano ha sido
claro, directo y consistente: su respaldo al Refugio Franciscano y a los
franciscanitos no es circunstancial ni oportunista, sino fruto de años
de conocimiento, cercanía y testimonio.
“He sido testigo del esfuerzo titánico del Refugio
Franciscano.”
“No se les puede arrebatar su hogar a los animales.”
“No abandonemos la misión: hoy nos necesitan más que nunca.”
No habla desde la especulación.
Habla desde la experiencia.
Habla desde la conciencia.
https://www.facebook.com/share/v/14R619brMw5/
https://youtu.be/eRLUVGj2III?si=NaNnRfe4esap1mk3
Lo que Mariano Osorio ha dicho — y por qué importa
Mariano no se ha limitado a una
sola publicación. Ha sostenido una posición pública reiterada, que hoy
se replica en videos, audios, entrevistas y mensajes reenviados de manera
orgánica por miles de personas.
Ha dicho, con claridad:
- Que
los animales fueron arrancados de su hogar.
- Que
el Refugio Franciscano no es un sitio improvisado, sino un espacio
construido con años de trabajo y amor.
- Que
lo ocurrido no puede explicarse solo como un “rescate”, sino que
debe ser revisado con profundidad y justicia.
- Que callar
frente a esto también es una forma de abandono.
Más que opinión: una voz que moviliza
Cuando Mariano habla, no solo informa.
Convoca.
Por eso:
- Ha
difundido entrevistas y cápsulas explicando “la verdad” del refugio.
- Ha
alentado a escuchar, compartir y no dejar morir el tema.
- Ha
respaldado marchas, cadenas de amor con velas y llamados urgentes de
ayuda.
- Ha
usado su plataforma para poner rostro y nombre al dolor de los animales.
No se trata de protagonismo. Se trata de responsabilidad
pública.
Por qué su postura incomoda
Porque desarma el relato cómodo.
Porque introduce una pregunta incómoda:
¿Puede el Estado llamarle “rescate” a lo que
para otros es despojo?
¿Puede ignorarse la historia, el cuidado y el vínculo construido durante años?
¿Puede pedirse silencio cuando hay vidas vulnerables de por medio?
Mariano no niega la ley.
Pero recuerda algo esencial: la legalidad sin humanidad también hace daño.
Un campo de batalla narrativo
Hoy el caso del Refugio Franciscano vive una disputa de
sentidos:
- De
un lado, quienes hablan de operativos, autoridad y procedimientos.
- Del
otro, quienes hablan de hogar, vínculo, cuidado y justicia.
Mariano Osorio ha elegido pararse del lado de los que no
tienen voz: los animales.
Y eso ha generado:
- Adhesión
ciudadana.
- Reacción
política.
- Polarización.
- Debate
público real.
Amplificar esta voz no es radicalizar: es escuchar
Difundir lo que dice Mariano
Osorio no es atacar a nadie. Es recordar que el bienestar animal no
se resuelve solo con expedientes.
Que hay historias, afectos, años
de trabajo y comunidades involucradas.
Por eso hoy:
- Se
comparten sus audios.
- Se
reenvián sus entrevistas.
- Se
cita su postura como referencia moral.
- Se
le reconoce como alguien que no se escondió cuando más se necesitaba
hablar.
Mensaje final
En tiempos donde muchos prefieren el silencio cómodo, Mariano
Osorio eligió la palabra incómoda.
Y cuando una voz con alcance decide ponerse del lado de los
más vulnerables,
no se le apaga:
se le escucha,
se le comparte,
y se le amplifica.
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