OTRA PERSPECTIVA
Mundial 2026: quieren vender una fiesta, pero lo que hay
alrededor del estadio es un panteón
Por Jose Rafael Moya Saavedra
El gobierno insiste en que
Guadalajara será una “sede segura”. Que las fosas están “lejos”, que la
violencia “no afecta al estadio”, que la FIFA “sigue normal”.
Pero los números, la tierra
removida y los restos humanos dicen otra cosa: lo que rodea al Estadio Akron
no es un corredor turístico, es un corredor de muerte.
Mientras se pintan banquetas, se
revisa la iluminación y se preparan rutas de movilidad mundialista, los
colectivos de búsqueda siguen levantando bolsas con fragmentos de personas. No
de hace décadas: de estos mismos años, de esta misma ciudad, de estas mismas
colonias.
La pregunta es simple:
¿Qué país pretende celebrar un Mundial mientras esconde un panteón
clandestino a la vista del estadio?
El discurso oficial: kilómetros, excusas y una negación
vergonzosa
El encuadre gubernamental es tan frágil como cínico.
“No están dentro del estadio”
Como si 13 o 19 kilómetros con
cientos de bolsas fueran un detalle menor, una nota de pie de página.
Como si el horror dejara de serlo
porque la fosa no está junto al túnel de jugadores.
“La seguridad está garantizada”
Es el viejo truco: blindar zonas
VIP para turistas mientras el resto de la ciudad se pudre en fosas,
desapariciones y colusión criminal.
La seguridad para el Mundial es
de superficie; la inseguridad para los locales es estructural.
“La planeación va normal”
Sí, claro: normal para un país
que ha decidido administrar la muerte como si fuera trámite administrativo. Normal
para una autoridad que prefiere maquillar que reconocer.
Porque eso es lo que está ocurriendo: un intento
sistemático de limpiar la escena antes de que llegue la FIFA.
La versión de los colectivos: un país que cava, entierra
y desentierra
Mientras el gobierno vende
tranquilidad, los colectivos narran lo que las autoridades no quieren admitir:
- Más
de 456 bolsas con restos humanos en Las Agujas, La Noria, Camino al
Alemán y Arroyo Hondo.
- Cuerpos
localizados también en un panteón cercano.
- Fosas
“activas”: se siguen encontrando restos cada semana.
- Operativos
apresurados para “cerrar” búsquedas antes de 2026.
- Fichas
de desaparecidos retiradas o ignoradas porque estorban la narrativa del
“Mundial seguro”.
Ellos no hablan de kilómetros. Hablan de cadáveres.
No hablan de logística
mundialista. Hablan de hijos, padres, mujeres, jóvenes, todos enterrados sin
nombre.
No hablan de “percepción
internacional”. Hablan de una ciudad que huele a muerte aunque intenten
perfumarla con discursos.
Entre el estadio y la fosa: la obscenidad del contraste
La escena es grotesca: arriba,
luces, eventos, patrocinadores, cámaras, discursos de modernidad; abajo, tierra
removida, bolsas negras, huesos, fragmentos humanos, silencio.
La autoridad quiere que el mundo
vea el pasto impecable, no el subsuelo cargado de cuerpos.
Quiere que los turistas celebren,
no que se pregunten por qué Jalisco es el estado con más cuerpos exhumados de
fosas en el país.
Quiere que los noticieros hablen
de goles, no de que Zapopan, Tlajomulco y Tlaquepaque son un corredor
metropolitano de enterramientos ilegales.
El maquillaje pre-Mundial: esconder, acelerar, borrar
Los colectivos lo han dicho sin eufemismos:
- se
aceleran exhumaciones,
- se
dan por concluidas búsquedas incompletas,
- se
esconden o diluyen expedientes,
- se
retiran fichas de desaparecidos,
- se
centraliza la información,
- se
limita lo que se comunica,
- y
se intenta que nada estorbe la fiesta global.
El objetivo no es justicia. No es
verdad. No es reparación. Es imagen. Es que cuando lleguen las cámaras
del mundo, todo parezca normal. Pero no lo es.
La verdad incómoda: México quiere un Mundial sin mirar a
sus muertos
El gobierno habla de estadios,
rutas, turismo y seguridad perimetral. Los colectivos hablan de restos, fosas,
patrones, impunidad y colusión.
Ambos discursos no pueden
coexistir sin que uno sea mentira. Y en México, la mentira oficial siempre
tiene el mismo rostro: la negación del horror para que la fiesta siga.
Pero hay una realidad que no se
tapa con pintura ni con conferencias:
· hay
un panteón clandestino a la vista del estadio.
· Y
no lo hizo la naturaleza.
· Lo
hicieron personas.
· Y
alguien lo permitió.
COLOFÓN: el Mundial pasará; los muertos seguirán ahí
La fiesta dura noventa minutos. El duelo dura generaciones.
En 2026 el estadio estará lleno,
las cámaras encendidas, la música sonando. Pero a unos kilómetros, bajo tierra,
habrá cientos de personas sin nombre que nunca tuvieron justicia.
Ese es el verdadero marcador del país.
· No goles.
· No ranking FIFA.
Sino la distancia entre lo que presume y lo que calla.
Fuentes consultadas
-
Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses (IJCF), reportes 2023–2024 sobre fosas clandestinas en Zapopan.
-
Fiscalía Especial de Personas Desaparecidas de Jalisco, comunicados oficiales sobre Las Agujas, La Noria y Camino al Alemán.
-
Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO), actualización 2024–2025.
-
Comisión Nacional de Búsqueda (CNB), Registro Nacional de Fosas Clandestinas (2019–2024).
-
Programa de Derechos Humanos de la Universidad Iberoamericana, “Fosas clandestinas en México: Informe 2023–2024”.
-
Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU (CED), observaciones a México 2022–2024.
-
Comunicados de Amnistía Internacional, CNDH y CIDH sobre el caso Rancho Izaguirre (2025).
-
Guerreros Buscadores y colectivos de búsqueda de Jalisco, testimonios y reportes públicos 2022–2025.
-
Coberturas de El País, Animal Político, N+, BBC Mundo y CNN sobre fosas clandestinas en Jalisco y crisis forense nacional.
-
Declaraciones del Gobierno de Jalisco y del Gobierno de México sobre seguridad del Mundial 2026 (2024–2025).
-
FIFA, comunicaciones sobre sedes y plan de seguridad para la Copa del Mundo 2026.
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