OTRA PERSPECTIVA
Distopías Mexicanas VII: Algoritmo y Silencio
Opinion de José Rafael Moya Saavedra
“En el país
digital, ya no hay que prohibir libros ni encarcelar periodistas.
Basta con que el algoritmo decida no mostrarlos.”
Vivimos en la ilusión de la
conectividad, del acceso, de la información ilimitada.Pero mientras más vemos, menos
elegimos. Mientras más leemos, menos discernimos. Y mientras más
opinamos, menos debatimos.
Esta es la distopía digital mexicana: un país donde el
pensamiento ya no se censura con balas ni leyes, sino con filtros, algoritmos y silencio programado.
TikTok como fuente política principal
En 2025, más del 50% de los
jóvenes mexicanos se informa casi exclusivamente a través de TikTok y YouTube.
Los periódicos y noticiarios tradicionales han sido desplazados por clips
breves, sensacionalistas, y altamente optimizados por algoritmos.
El 54.2% nunca verifica lo que consume.
Campañas de desinformación
Las plataformas priorizan lo
viral, no lo verificado. Lo emocional, no lo informado. Lo polarizante, no lo
constructivo. Así, la mentira viaja más rápido que el análisis, y las
campañas políticas se libran no en plazas, sino en trending topics.
Censura indirecta
Periodistas, activistas y madres
buscadoras sufren una nueva forma de silencio: la sombra algorítmica. Si
el contenido no gusta al sistema o contiene palabras “sensibles”, simplemente
se entierra. No se prohíbe. Se desvanece.
II. Algoritmos como Gran Hermano: la ilusión de la
libertad digital
En esta nueva distopía, el
control no impone… sugiere.
No prohíbe… redirige.
Vivimos algo similar a “Nosedive”,
el episodio distópico de Black Mirror, donde el puntaje invisible
define la vida. En México, ese puntaje se disfraza de “engagement”,
“alcance” y “visibilidad”, mientras el ciudadano cree elegir… pero solo
consume lo que el algoritmo decide mostrar.
“El algoritmo tiende a mostrar solo el contenido que
el usuario desea, encerrándolo en burbujas informativas.”
—Diego Enrique Osorno
III. Voces mexicanas ante el silencio digital
🔹 Ricardo Homs – El
Universal
Denuncia la censura indirecta:
“Ya no hace falta prohibir. Basta con invisibilizar.”
Explica cómo bots, tendencias y
saturación digital neutralizan voces críticas. La sobreinformación,
paradójicamente, silencia lo esencial.
🔹 Soledad Loaeza – El
Colmex
Vincula el ecosistema algorítmico con la pérdida de
pensamiento crítico.
“El acceso masivo a datos no forma ciudadanía, sino
audiencia.”
Advierte que el discurso único,
empacado en virales, despolitiza y homogeneiza.
🔹 Pedro Flores Crespo –
Crítico educativo
Señala que las nuevas
generaciones, criadas en burbujas digitales, desarrollan pensamiento pasivo
y una débil capacidad de confrontación.
“El algoritmo reemplaza la realidad por una narrativa
diseñada para el consumo emocional.”
🔹 Diego Enrique Osorno –
Cronista
Habla de la “jaula de filtros”:
“Lo que ves ya fue decidido por otros. Y lo que no
ves, también.”
El usuario cree estar informado, pero su realidad es curada,
administrada y opaca.
IV. Literatura y ficción mexicana: la alienación narrada
La crónica y el cuento mexicanos
ya han comenzado a traducir esta distopía en imágenes narrativas:
🔸 Julián Herbert
Describe a personajes atrapados
en un océano de datos, donde la ansiedad y el aburrimiento digital
sustituyen el pensamiento.
“La información no libera: anestesia.”
🔸 Verónica Gerber Bicecci
A través del microcuento y la
experimentación visual, muestra protagonistas disueltos en su feed,
incapaces de reconocerse o de construir una identidad coherente.
“Ya no sé quién piensa en mí: yo o mi algoritmo.”
En revistas como Letras Libres,
aparecen relatos donde los personajes viven en bucles de búsqueda,
actualización y olvido, siempre informados, pero nunca conscientes.
V. Opinión manipulada, ciudadanía atomizada
La distopía digital mexicana no
solo manipula lo que pensamos.
Desintegra la posibilidad
misma de pensar juntos.
- Opinión pública fragmentada,
moldeada por campañas de bots y viralidad.
- Diálogo imposible: cada uno vive
en su burbuja, aplaudiendo sus propios prejuicios.
- Ciudadanos
convertidos en consumidores de contenido emocional, incapaces de
filtrar, comparar o profundizar.
“El nuevo analfabetismo no es no saber leer… es no
saber filtrar.”
Epilogo: La resistencia empieza con una pregunta
Si el algoritmo decide qué vemos, ¿qué estamos dejando
de ver? Si el feed decide qué debatimos,
¿qué estamos dejando de pensar?
Recuperar el pensamiento crítico hoy es rebelarse contra
la comodidad del “sugerido para ti.”
Es salir del loop. Es buscar lo que no aparece. Es escribir,
leer y disentir más allá del algoritmo.
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