lunes, 21 de julio de 2025


 

OTRA PERSPECTIVA

Adán y el Paraíso Roto: La Barredora pasó… y él no la vio”

Opinion de Jose Rafael Moya Saavedra

En un rincón húmedo y caluroso del Edén llamado Tabasco, vivía un hombre justo, puro y de buen corazón: Adán Augusto López. Gobernaba con mano firme… o al menos eso decía la publicidad. Pero Adán tenía un don especial: ver sin mirar, oír sin escuchar y firmar sin leer.

Mientras el Tren Maya rugía y los terrenos cambiaban de manos más rápido que una baraja de lotería, Adán miraba al horizonte y decía: “Todo marcha bien, la transformación avanza”.

A su lado, Hernán Bermúdez —el comandante H, alias “El Ángel del Orden”— tejía redes de combustible robado, protegía a “La Barredora” y hasta rentaba tierras a nombre de la Federación. Pero Adán… no sabía nada.

🔸 Que su secretario de Seguridad era ficha roja de Interpol: “me enteré por los medios”
🔸 Que el huachicol viajaba en caravanas hacia el Tren Maya: “yo no supervisaba el combustible”
🔸 Que sus amigos firmaban contratos por miles de millones: “yo no me meto en lo administrativo”
🔸 Que lo mencionaban en grabaciones de criminales: “hay muchos Adanes, ¿no?”

Los correos de la Sedena ardían como fósforos en manos de Guacamaya, pero Adán seguía tranquilo. Porque en el paraíso político de Morena, la serpiente no es quien tienta… sino quien filtra correos.

Y así, mientras Javier May denuncia, la Guardia Nacional se sacude, y la Fiscalía federal se acomoda el saco, Adán se mantiene en lo suyo: sonriendo en mítines, alzando la mano en el Senado, y repitiendo con inocencia bíblica:
“¿Yo? ¡Si yo solo nombré a Bermúdez porque tenía buena letra!”

Cierre

Si la justicia mexicana fuera seria, preguntaría por qué tantas cosas ocurrieron bajo su nariz.
Pero como no lo es… Adán seguirá paseando por el edén político.

Con suerte, la próxima vez que lo nombren en un informe de inteligencia, alguien se lo explicará con dibujitos.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

  Otra Perspectiva La ciudad sin cuerpos Asistencia, expulsión y mercado en la ciudad vitrina Por Jose Rafael Moya Saavedra La Ciudad de Méx...