domingo, 16 de noviembre de 2025

 

OTRA PERSPECTIVA

Obedecer, Resistir y Cuidar: La Lucha por el Sentido en el México del 15N

Por José Rafael Moya Saavedra 

En México, obedecer siempre ha tenido sus matices. Obedecer como acto de disciplina, como signo de orden, como pacto tácito con la autoridad. Pero también obedecer como estrategia de supervivencia ante instituciones que, cuando se sienten interpeladas, responden con la severidad de quien teme perder el control.

Por eso la frase “obedecer duele menos que resistir”aunque nadie la pronuncie de manera explícita— flota como un murmullo en discursos oficiales cada vez que la ciudadanía toma las calles.

El 15 de noviembre de 2025, ese murmullo volvió a oírse. No estaba escrito en ninguna pancarta del gobierno; no lo repitieron voceros con un micrófono en mano. Pero se escuchó en la narrativa institucional que insistía en el “orden”, en la “gobernabilidad”, en la “prudencia”, en la “advertencia” de que cualquier desobediencia podía desencadenar consecuencias.

Y la Generación Z —esa que creció entre crisis, pantallas y desigualdades heredadas— salió a las calles a decir justamente lo contrario: que resistir también es un derecho. Y que, a veces, es la única forma de seguir sintiéndose humano.

La obediencia como promesa de tranquilidad

La obediencia se ofrece en México como un atajo. Obedece y no habrá problema. Obedece y no te arriesgues. Obedece y sigue adelante con tu vida.

Es una oferta tentadora, sobre todo cuando la violencia es pan de cada día y la incertidumbre parece permanente. Pero obedecer, cuando la obediencia exige renunciar a la voz, también desgasta. Se convierte en una forma de dolor invisible: el dolor de callar, de resignarse, de permitir que otros nombren el mundo por nosotros.

Foucault lo describió como la administración de los cuerpos. Fanon, como la interiorización de la obediencia en pueblos históricamente oprimidos. En ambos casos, obedecer puede ser menos escandaloso que resistir, pero eso no lo hace menos doloroso.

Resistir como acto político… y como acto emocional

La marcha del 15N mostró algo que el poder siempre teme: que las narrativas no solo se escuchan, también se transforman.

Porque la resistencia no siempre se expresa con consignas duras o con choques con la policía. A veces resiste quien decide salir de casa pese al miedo. Quien canta sin miedo, como escribió Vivir Quintana. Quien sostiene una pancarta que dice “ya no quiero tener miedo”.

La resistencia tiene muchas formas: unas visibles, otras íntimas. Pero todas cuestionan la idea de que la única opción legítima es obedecer.

Las últimas semanas han sido un recordatorio cruel de por qué la gente resiste. Muertes, corrupción, asesinatos impunes, represión en una marcha, huachicol fiscal, una guerra lejana que parece colarse por la ventana de casa.

Escuchar noticias debería considerarse un deporte extremo. Y, sin embargo, seguimos escuchando.

Cuando cuidar también es resistir

Entre tanta saturación de tragedia, surge una verdad incómoda: la indiferencia también duele. No solo los actos de injusticia, sino el acostumbrarnos a ellos.

Por eso The Care Manifesto resulta tan relevante: cuidar es un acto político en un sistema que prefiere la frialdad y la productividad.

Cuidar a otro es contracultural. Preguntarle cómo está, acompañarlo en la calle, levantar a quien fue caído por la narrativa oficial, reconocer que su existencia importa —todo eso es resistencia.
Frente a un sistema que nos empuja a normalizar el dolor ajeno, cuidar se convierte en una disidencia silenciosa.

La narrativa como territorio de lucha

Los movimientos sociales de América Latina entienden esto desde hace décadas. Marea Verde lo comprendió cuando convirtió un pañuelo en símbolo. Chao Pescao lo hizo cuando transformó el arte popular en denuncia. Los jóvenes de hip-hop salvadoreños lo hicieron al reapropiarse de la palabra “barrio”.

La narrativa en resistencia es eso: un lenguaje que reorganiza el mundo, que vuelve visible lo invisible, que devuelve dignidad a quienes fueron reducidos al silencio.

Porque la narrativa no solo cuenta lo que pasa. También construye lo que puede pasar.

Y eso es lo que el 15N dejó claro: que cuando los jóvenes toman la palabra, la narrativa oficial pierde el monopolio del sentido.

México entre obedecer y resistir: el punto de quiebre

Hoy, México vive una tensión profunda: un gobierno que insiste en el orden y una sociedad que exige justicia; una autoridad que pide obediencia y una generación que aprendió que obedecer nunca les garantizó protección.

La resistencia duele, sí: puede costar golpes, detenciones, campañas de desprestigio.
Pero la obediencia prolongada también duele: desgasta la dignidad, erosiona la democracia, normaliza el abuso.

Entre obedecer y resistir, el país está eligiendo un tercer camino: la conciencia. Esa que no se deja anestesiar por la repetición del horror.

Esa que entiende que cuidar, acompañar, narrar, exigir y cantar también son formas de resistencia.

A la vuelta de la esquina

Quizás el cambio no venga de las grandes instituciones. Quizás no llegue envuelto en discursos solemnes ni en reformas de madrugada.

Tal vez —solo tal vez— el cambio ya empezó en gestos mínimos:  en las calles del 15N, en un pañuelo verde levantado, en un mural improvisado, en un verso cantado con rabia y esperanza, en un acto de cuidado cotidiano.

La historia —la real, la que hace comunidad—siempre empieza así: con un movimiento pequeño
a la vuelta de la esquina.

 

Referencias

Análisis del 15N y contexto mexicano

Infobae. (2025, 16 de noviembre). “Quien convoca a la marcha, convoca a agredir”: asegura César Cravioto, secretario de Gobierno de la CDMX, tras marcha de la Gen Z. https://www.infobae.com/mexico/2025/11/16/quien-convoca-a-la-marcha-convoca-a-agredir-asegura-cesar-cravioto-secretario-de-gobierno-de-la-cdmx-tras-marcha-de-la-gen-z/

La Jornada. (2025, 15 de noviembre). Inicia marcha de la Generación Z en la CDMX. https://www.jornada.com.mx/noticia/2025/11/15/politica/inicia-marcha-de-la-generacion-z-en-la-cdmx

OEM / El Sol de México. (2024). El cuidado como resistencia. https://oem.com.mx/elsoldemexico/analisis/el-cuidado-como-resistencia-26171467

Teoría del poder, disciplina y resistencia

Fanon, F. (1952). Piel negra, máscaras blancas. Akal.

Fanon, F. (1961). Los condenados de la tierra. Fondo de Cultura Económica.

Foucault, M. (1975). Vigilar y castigar: Nacimiento de la prisión. Siglo XXI Editores.

Foucault, M. (1976). Historia de la sexualidad. Vol. 1: La voluntad de saber. Siglo XXI Editores.

Foucault, M. (2000). Defender la sociedad. Fondo de Cultura Económica.

Cuidado como resistencia

Chatzidakis, A., Hakim, J., Littler, J., Rottenberg, C., & Segal, L. (2020). The care manifesto: The politics of interdependence. Verso Books.

Narrativas de resistencia en América Latina

International Center on Nonviolent Conflict (ICNC). (2024). Una visión para el mañana: Narrativa en resistencia en las luchas por la justicia y los derechos en América Latina. https://www.nonviolent-conflict.org/blog_post/una-vision-para-el-manana-narrativa-en-resistencia-en-las-luchas-por-la-justicia-y-los-derechos-en-america-latina/

Marea Verde México. (s. f.). Página oficial de Facebook. https://www.facebook.com/mareaverdemexico/

Chaocarbon.cl. (2018–2030). Campaña Chao Carbón. https://chaocarbon.cl/

El Lab PG. (s. f.). Hip-Hop en Defensa - Nam x Queen Mc - DABÚ - Ras-Hop (Video Oficial). YouTube. https://www.youtube.com/

Música como narrativa política

Quintana, V. (2019). Canción sin miedo [Canción]. Disponible en diversas plataformas de streaming.

 

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