OTRA PERSPECTIVA
2 de octubre: espejo de la memoria, la protesta y el
presente
Opinion de Jose Rafael Moya Saavedra
El 2 de octubre de 1968 sigue
siendo uno de los episodios más oscuros y decisivos en la historia de México.
La masacre de Tlatelolco no solo marcó a una generación, sino que inauguró una
tradición de memoria y protesta que, a más de medio siglo, se mantiene viva. La
consigna “2 de octubre no se olvida” ha pasado de ser un grito de
denuncia contra la represión estatal a convertirse en un barómetro social que
refleja las tensiones actuales: justicia pendiente, memoria en disputa y formas
cambiantes de movilización.
Hoy, la marcha del 2 de octubre
es al mismo tiempo un ritual de memoria y un espejo crítico de la democracia
mexicana. Entre expresiones culturales, protestas pacíficas y actos de
violencia, la conmemoración deja ver cómo las nuevas generaciones resignifican
el legado del 68.
La memoria como brújula
La memoria del 68 se ha convertido en una brújula ética para
distintos movimientos sociales:
- Para
los estudiantes, es un recordatorio del papel central de la
universidad en la democratización del país.
- Para
los colectivos feministas, conecta con la lucha contra la violencia
estructural y la exigencia de espacios libres de violencia.
- Para
los defensores de derechos humanos, simboliza la continuidad de la
impunidad en casos como Ayotzinapa.
- Para
los sindicatos y organizaciones laborales, es un referente de
dignidad frente al autoritarismo.
Comparativo: 1968 vs. protestas actuales
|
Aspecto |
Movimiento del 68 |
Protestas actuales (2010–2025) |
|
Contexto político |
Estado autoritario, presidencialismo absoluto, censura
mediática |
Democracia electoral con polarización, pero con libertades
frágiles y criminalización mediática |
|
Organización |
Centralizada (Consejo Nacional de Huelga, CNH) |
Horizontal, en redes sociales, colectivos diversos |
|
Formas de protesta |
Marchas, mítines, huelgas |
Marchas, performances, grafiti, bloqueos, acción digital |
|
Represión |
Masacre abierta (Tlatelolco), uso del Ejército |
Contención policial, detenciones selectivas, vigilancia
digital |
|
Memoria |
Silenciada por el Estado; rescatada por sociedad civil |
Institucionalizada (conmemoraciones oficiales), pero
también disputada en las calles |
|
Narrativa mediática |
Control absoluto del régimen |
Narrativas fragmentadas: medios destacan tanto memoria
como excesos (bloque negro, vandalismo) |
El dilema de la forma y el fondo
La protesta forma parte del legado del 68. Sin embargo, el
dilema de hoy es la forma:
- Los murales,
performances, música y tendederos de denuncias dignifican la memoria y
la conectan con nuevas causas.
- El vandalismo
y saqueo desvirtúan el mensaje, generan rechazo social y sirven de
excusa para criminalizar la protesta.
La pregunta clave es: ¿cómo mantener viva la memoria del 68
sin caer en prácticas que diluyen su legitimidad?
Continuidades y rupturas de la represión estatal
|
Periodo |
Características principales de la represión |
|
1968 |
Despliegue militar masivo, ocupación de universidades,
censura total, ejecuciones extrajudiciales, criminalización absoluta |
|
Década 1990–2000 |
Apertura democrática parcial, pero represión de
movimientos como Atenco (2006) |
|
2010–2025 |
Represión focalizada: detenciones selectivas, abuso
policial, vigilancia tecnológica, uso de gas pimienta y extintores en
marchas; condena social internacional limita excesos, pero persisten
violaciones a DDHH |
Voces contemporáneas
- Comité
68: “La memoria no puede reducirse a disturbios. Exigimos verdad,
justicia y no repetición.”
- Académicos
UNAM: destacan el 2 de octubre como un “referente ético” para el
estudiantado y la universidad.
- IBERO
Puebla: califica al 68 como una “herida colectiva que sigue abierta”.
- Autoridades
CDMX: enfatizan la vigilancia y el control del orden, pero enfrentan
críticas por prácticas de criminalización de la protesta.
Referencias clave
- Lavell,
A. & Maskrey, A. (2014). La gestión del riesgo de desastres: una
visión desde América Latina. LA RED.
- Moreno
Elizondo, F. (UNAM). El movimiento estudiantil-popular de 1968 y la
represión estatal.
- UNAM
(2025). México 68: un legado que perdura. Revista ¿Cómo ves?
- IISUE-UNAM
(2025). Movimientos estudiantiles en México, siglo XX.
- COMECSO-UNAM
(2021). Del 68 al 2018.
- Scielo
(2024). Violencia de Estado en México: el exilio político de 1968.
- La
Jornada (2025). Paro en facultades por el 2 de octubre.
- El
País (2025). Marcha del 2 de octubre: memoria y disturbios.
Colofón
El 2 de octubre no es un ritual
vacío. Es un espejo incómodo donde México se mira a sí mismo: su historia de
represión, su presente de desigualdad y su futuro incierto en materia de
democracia y derechos.
“El 2 de octubre no se
olvida, porque aún no termina. La memoria exige justicia, no destrucción sin
sentido. La dignidad de los caídos se honra con verdad, con protesta
responsable y con una democracia que no repita sus errores.”
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